P. Usted siempre ha dicho que estamos al principio de la crisis y que lo peor aún está por llegar...
¡Que qué puede ser peor ya! Hambre en la calle. Un paro de más de seis millones de personas. El riesgo de que no se cobren las pensiones. La bancarrota del Estado. Todo eso se está viendo venir. Habrá algún momento que no se va a poder pagar. Porque como la economía se deprime no se consume, los negocios se arruinan, el pequeño y mediano empresario está ya desahuciado… Eso está escrito. Inexorablemente eso va a ser así. Porque además, ustedes que están en los medios de comunicación sabrán que la crisis se terminaba en el 2010, ahora en el 11, ahora en el 12, ahora en el 13, ahora en el 14. Pues yo digo: pues no se termina. ¿Porqué? Porque es una crisis del sistema. Además, es tan elemental. Tenemos una capacidad productiva cuya obra no tiene salida, no se consume. Bien porque hay una población empobrecida o bien porque producimos más de lo que necesitamos. Esto lo dijo ya un economista capitalista, magnífico economista capitalista, llamado Schumpeter. Es austríaco y defensor del capitalismo, pero dijo una frase tremenda: “El capitalismo morirá de éxito”. Terrible sentencia. ¿Porqué? Porque el capitalismo ha cogido todo el mundo, ha producido bienes, ha producido que la gente acceda a cosas que nunca accedió. Es verdad. Estoy siendo consecuente con Carlos Marx, ¿eh? Si ustedes han leído El manifiesto comunista, y le recomiendo que lo lean, los que más alaban a la burguesía son Marx y Engels. Les reconoce lo que ha hecho pero dice que ha pasado su época.
Pues bien. El capitalismo ha llegado a esa situación. Por ejemplo, otro: ‘No hay trabajo para todos los seres humanos a ocho horas diarias’. Me pueden ustedes decir, que son de la profesión periodística las Facultades de Ciencias de la Información produciendo tantos licenciados… ¿A dónde va eso? Los abogados, ¿a dónde va eso? Los ingenieros, ¿a dónde va eso? Yo tengo familiares ingenieros de caminos y ya están en el paro. Es decir, hay un exceso de producción. Esa es una de las crisis del capital...
Lo que siempre me ha dado miedo es la apatía, el no querer saber. Mi experiencia diaria, aquí, en donde estoy [la entrevista se desarrolla en el bar Sótano, en la Plaza de la Corredera]. Ahora me voy a llegar al mercado, a recoger lo que he comprado. La gente me para y me dice: Don Julio, señor Anguita, esto que está pasando qué es del hijoputa del presidente del Gobierno. No, no. No empecemos así. Esto se trata de que… Entonces me cortan y me dicen: No, yo no quiero saber nada. Entonces corto y digo ea. Se acabó. Me he encontrado que mi pueblo, mis compatriotas, no quieren saber nada. Pues bien, cuando no queréis saber nada tenéis lo que tenéis. ¿Y saben ustedes porqué? Porque han acostumbrado a nuestro pueblo a que tenga miedo a pensar. Pero esto no es nuevo. Estamos así desde la época de Fernando VII. El franquismo inventó a Franco, no Franco al franquismo. Es anterior. Es la parte de no pensar, obedece. Que yo te doy la ropita, calentito. Pero tú no pienses. Pensar es el enemigo número uno para el pueblo español. Se pone delante de un toro, se la juega, pero ponle un libro, verás. Hombre, esto es exagerando y globalizando. Pero temor a pensar… incluso señores con título universitario que no quieren pensar...
Problemas concretos. Es que hay que hablar de que la izquierda. Fuera, suprimido. Problemas concretos. ¿Porqué? Porque a través de lo concreto iremos alcanzando un nivel de conciencia. Largo me lo fiáis, sí. Yo no sé hacer otra cosa. Entonces, el Frente Cívico desde su concepción es la creación de un contrapoder que incluso si llega a existir, y lo veo en estos momentos muy díficil, rozando lo imposible, pues hasta la desobediencia civil. Vamos, lo digo sin cortarme. Porque yo sé que en un momento decisivo se romperá la baraja. Porque ellos la rompen. Lo dice la Historia. Y la están rompiendo. Aquí lo que hay es un golpe de estado incruento y a cámara lenta, poquito a poco. Por eso yo lo digo claro. Hay un momento en que la baraja tiene que romperse...
No hay democracia que no tenga elecciones, cuidado, eh. Sin elecciones no hay democracia pero sólo con elecciones tampoco...
Yo es que el problema del Rey lo veo desde el punto de vista republicano. Y cuando yo veo republicanos que todo su contenido de República es que se vaya el Rey pues francamente no quiero cuentas con ellos...hablo muy poco del Rey, porque no es el problema importante. Al Rey se le quita, pero empezar por el Rey es una tontería, hombre..."
Julio Anguita: “Estamos en condiciones perfectas para el fascismo”

